Que ver y hacer en Islandia

Qué ver y hacer en Islandia: volcanes, glaciares y Aurora Boreal

Aunque para muchos es un gran desconocido y no solamos encontrarlo entre los destinos europeos más recurrentes, Islandia es sin ninguna duda un territorio por conocer y explorar. Especialmente, por todo lo que tiene que ofrecernos desde el punto de vista natural, partiendo de su gran actividad geológica y volcánica, lo que determina en buena parte los fenómenos naturales que nos aguardan. 

Te invitamos a descubrir a continuación este top de cosas que ver y hacer en Islandia, conocida como la “isla de Hielo y Fuego”. ¿Sabías que Islandia es uno de los países ideales donde observar auroras boreales? ¿O que crece anualmente unos dos centímetros? Sigue leyendo para descubrir más sorpresas de este territorio fascinante.

Reikiavik, la capital: buscando el norte en el norte

Comenzamos nuestro viaje por tierras islandesas en Reikiavik. De entre todas las capitales del mundo, ninguna está más al norte que ésta. Dentro de la baja densidad de población que caracteriza a Islandia, Reikiavik se sale un poco de la norma y aún así tan sólo ronda los 200.000 habitantes.

¿Qué cosas puedes hacer en Reikiavik? Podrías empezar (o terminar, como gustes) en pleno centro urbano viendo una panorámica de la ciudad desde la iglesia Hallgrímskirkja, la mayor de todo el país. La otra gran vista que no puedes perderte es la que ofrece la colina de Öskjuhlid, perfecta además para observar la Aurora Boreal si hace acto de presencia para teñir el cielo de colores de Ciencia Ficción.

Si las temperaturas son lo suficientemente bajas, podrás cruzar andando (¡O patinando!) el estanque de Reikiavik, próximo al ayuntamiento. ¿Qué más? Realizar un avistamiento de ballenas en el Puerto Viejo, darte una vuelta por el mercadillo de Kolaportið, descansar en los parques de  Hallargarður y Hljómskálagarður, perderte por sus locales nocturnos o asistir un espectáculo en el majestuoso Harpa, una colosal sala de conciertos.

Reikiavik qué ver

La Laguna Azul de Islandia: un enorme balneario natural

Seguro que a ti también te apetece relajarte en alguna ocasión en un spa o un balneario, ¿verdad? Pero, ¿y si te propusiéramos una cita en un enorme spa natural? Eso es a grandes rasgos la Laguna azul de Islandia, que se encuentra en la península Reykjanes. 

La Laguna Azul es un auténtico regalo de la Naturaleza (destacado incluso por National Geographic) donde olvidarnos de todo durante un buen rato. La calidez de las aguas en este campo de lava supone un contraste térmico alucinante con la temperatura exterior. A la vista sus aguas geotermales ya son una auténtica gozada gracias a su color turquesa y, por si fuera poco, resulta que el barro que las rodea presenta propiedades curativas.  

¡Incluso podemos tomarnos una cerveza bien fría mientras nos bañamos! Eso sí: a causa de la alta afluencia de turistas, te aconsejamos reservar tu visita a la Laguna Azul con suficiente antelación.

Laguna azul Islandia

Geysir: la máxima expresión de los géiseres

Puede que más de uno se pregunte qué es un géiser. Se trata de un fenómeno natural que consiste en explosiones de agua de gran altura provenientes de zonas subterráneas. Se producen periódicamente en lugares que tienen (o tuvieron) una potente actividad volcánica. Es el caso concreto del Parque Nacional de Yellowstone (Estados Unidos), pero también de Rusia, Nueva Zelanda, y sí, Islandia. No en vano, la denominación de géiser proviene de Geysir.

Para dar con Geysir viajamos al valle de Haukaladur, al sur del país. El géiser más potente de la zona fue uno llamado precisamente Geysir, pero las circunstancias lo mantienen inactivo desde hace años. Por suerte, tenemos otro géiser cercano denominado Strokkur que sigue vigente. Cada diez minutos nos dejará con la boca abierta, deleitándonos con espectaculares columnas de agua muy caliente de decenas de metros de altura.

Geysir Islandia

Parque Nacional de Thingvellir: siente cómo la Tierra se quiebra a tu paso

No abandonamos el sur con el objetivo de adentrarnos en el corazón del Parque Nacional de Thingvellir, a menos de 50 kilómetros de Reikiavik. Un sitio con mucha Historia a sus espaldas: aquí se fundó en el siglo X el Alþingi, que ya por entonces servía para dirimir cuestiones legales. En este valle, además, fue donde tuvo lugar el acto por el que Islandia pasó a ser un país independiente en 1944. Pero si por algo atrae a muchos visitantes es por su peculiaridades geológicas.

Con el emblema de Parque Nacional desde la década de los años 20 del pasado siglo (y Patrimonio Universal de la UNESCO desde 2004), Thingvellir supone la primera parada del famoso Círculo Dorado de Islandia, del que también forman parte la cascada Gullfoss, el ya mencionado Geysir y el cráter Kerid.

Lo más asombroso de Thingvellir es, como decíamos, su geología. El Parque Nacional se asienta sobre la placas tectónicas que separan los continentes europeo y asiático del americano. Pasear por estas tierras resquebrajadas es como revivir los movimientos del planeta.

Thingvellir Islandia

Gullfoss y el cráter Kerid: cuadrando el Círculo Dorado de Islandia

Entre las cosas que ver y hacer en Islandia tiene que estar obligatoriamente completar la ruta turística el Círculo Dorado. Como ya hemos pasado por Thingvellir y Geysir, nos quedan Gullfoss y Kerid. 

El significado de Gullfoss es “Cascada Dorada”, lo que nos da una buena pista de lo que nos encontraremos en el cañón del río Hvitá. De nuevo, las grietas de las placas tectónicas originan un escenario impresionante, compuesto por una doble cascada (de 11 y 21 metros de altura respectivamente) que desafía las leyes de la física.

No menos espectacular es el cráter Kerid, con el que cerramos el Círculo Dorado de Islandia. Pareciera que aquí ha caído un gigantesco meteorito para dar forma a este agujero rodeado por una caldera de múltiples colores, aunque predominantemente rojiza. A pesar de que no es el único cráter de esta zona volcánica, sí que es el más célebre e impresionante. Es toda una experiencia dejarse envolver por su inmensidad: 270 metros de largo, 170 de ancho y una profundidad de 55.

Catarata Gullfoss Islandia

Seljalandsfoss y Skogafoss: cascadas de otro mundo

Gullfoss no es la única cascada de visita obligatoria en Islandia. Si te entusiasman estos fenómenos de la Naturaleza también colmarán tus expectativas Seljalandsfoss y Skogafoss.

La cascada Seljalandsfoss, por un lado, supone el colofón del río Seljalandsá (cuyo significado es el de “río líquido”), de nuevo en el sur del país. Si contemplar sus más de sesenta metros de caída no te fuera suficiente, podrás realizar un paseo por detrás de la cortina de agua. ¡Cuidado con los resbalones!

Por su parte, la cascada Skogafoss está cerca de la anterior, concretamente en el curso del el río Skógá. Sus dimensiones son similares a las de Seljalandsfoss. Al igual que con ésta, te llevarás a casa unas fotografías envidiables.

Cascadas Islandia

Vik y Diamond Beach: las mejores playas de Islandia

En países mediterráneos la playa es sinónimo de sol, bikini y sombrilla. Sin embargo, países cuyas costas no gozan de altas temperaturas también pueden contar con playas muy disfrutables. Es el caso de Islandia, de entre cuyas playas destacaremos las de Vik y Diamond Beach.

Vik í Mýrdal es un diminuto pueblo a menos de 200 kilómetros de Reikiavik, conocido -además de por sus playas volcánicas- por ser uno de los más lluviosos del país. Alberga varias playas de arena negra, entre las que sobresalen la propia Vik y Reynisfjöru, ambas preciosas pero no aptas para el baño. Las separan los imponentes acantilados de Reynisfjall. En Vik es posible realizar senderismo y avistar aves como los adorables frailecillos.

Otra playa de Islandia diferente pero igualmente atractiva es Diamond Beach. Aunque también se trata de una playa volcánica de arena negra, destaca especialmente por los bloques de hielo provenientes del glaciar Vaknajokull, uno de los más grandes de Islandia. Es toda una experiencia observar cómo estos témpanos son empujados por la corriente, desde el lago Jokulsarlon hasta el mar. La guinda, encontrarte con las focas que habitan el lugar.

Vik Iceland

El lago Jokulsarlon: el gran museo de los glaciares 

Continuamos la senda helada para encontrarnos con Jokulsarlon, el lago glaciar más grande y célebre de toda la isla de Hielo y Fuego. También lo conocerás a partir de ahora por el “lago de los icebergs”.

El paisaje helado que encontrarás en Jokulsarlon es sencillamente extraordinario, con sus innumerables figuras de hielo procedentes del colosal glaciar Vatnajökull, cuya extensión supera los 8.000 kilómetros cuadrados. ¿Sabías que los piezas de hielo que caen al río Jökulsá pueden tardar años en descomponerse?

 Ojo, aquí también hay focas por conocer, ¡y también morsas!

Jokulsarlon Islandia

El volcán Snæfellsjökull: donde Julio Verne imaginó su viaje al centro de la Tierra 

Terminamos esta lista de cosas que ver y hacer en Islandia con un nombre (otro más) casi impronunciable para los hispanoparlantes: el volcán (más concretamente, el estratovolcán) Snæfellsjökull. ¿Y si te decimos que el gran Julio Verne lo inmortalizó en Viaje al centro de la Tierra? De hecho, los personajes de la novela acceden desde este punto al núcleo terrestre.

Pero Snæfellsjökull es mucho más que un escenario de ficción. Situado en la península de Snæfellnes, al oeste de Islandia, presenta una estampa espectacular a pesar de que está inactivo desde el siglo trece. Su forma permanecerá para siempre en tu memoria, con esos característicos tres picos en la zona superior, el colofón a sus 1.450 metros de altura.

Lo aconsejable: contratar previamente un tour para ascender al volcán Snæfellsjökull. Las vistas desde su cima merecen mucho la pena. 

Snæfellsjökull

Datos Geográficos sobre Islandia

Islandia cuenta con una población limitada (sobre todo en comparación con otros vecinos continentales), con unos 350.000 habitantes a lo largo de sus 100.000 kilómetros cuadrados. Sólo la capital Reikiavik supera los cien mil ciudadanos de entre todas las ciudades de Islandia. De hecho, casi dos de cada tres islandeses vive en Reikiavik.

Tienen su propio idioma, el islandés, de origen germánico y vinculado directamente con el noruego. El danés y el inglés comparten la consideración de segundo idioma; no en vano, ambos son de estudio obligatorio para los jóvenes islandeses.

Con respecto al clima, aunque inconscientemente asociemos un país nórdico con el frío extremo, sus temperaturas no son tan bajas como las de otros países de Europa. Eso sí, es habitual que los termómetros desciendan varios grados bajo cero en invierno. Las temperaturas medias de los meses de verano están en torno a los 12 y los 14 grados.

Mucho han cambiado las cosas en Islandia desde que comenzara el siglo XX. De una economía débil y dependiente del sector primario, a convertirse a comienzos del siglo XXI es una potencia robusta en términos económicos. Su agricultura y su pesca se ha fortalecido más si cabe, y se ha desarrollado notablemente en campos como el biotecnológico, el financiero y el informático. Todo ello manteniendo por el momento su propia moneda: la corona islandesa. Eso sí: Islandia no se libró de la crisis global de 2008, sufriendo consecuencias muy graves que traspasaron del ámbito bancario al estatal.

Aunque Islandia no pertenece a la Unión Europea, sí que está dentro del Espacio Económico Europeo, al igual que Liechtenstein y Noruega. ¿Qué significa esto? Básicamente, la igualdad de condiciones de su población trabajadora con respecto a la de la Unión Europea.

Requisitos para Viajar a Islandia

Como ya hemos comentado, Islandia no pertenece por el momento a la Unión Europea. Sin embargo, los requisitos para viajar a Islandia son sencillos desde países que pertenecen al Espacio Schengen, como es el caso de España. Basta con portar el documento de identidad, aunque para evitar cualquier mínimo problema se aconseja llevar también el pasaporte. Expedido hace tres meses como poco y con una validez de al menos seis, eso sí.

La documentación para viajar a Islandia es variable desde países que no se encuentran en la UE. En algunos casos es necesario solicitar un visado, y en otros no. En cualquier caso, la estancia en Islandia no podrá superar los noventa días a lo largo de un período de tres meses. 

Seguro de Viaje a Islandia

Independientemente del tiempo que pretendas pasar allí, resulta indispensable contar con un seguro de viaje a Islandia. Las opciones que te proponemos desde Travelfine se adaptan a todas las circunstancias y tipos de viajeros. Por un lado tienes el Seguro de Viaje Temporal Plus, pero tal vez te convenga el Seguro Anual Multiviaje si quieres algo más completo. El Seguro de Repatriación supone una posibilidad a considerar, como también lo son el Anual (o Anual Multiviaje), el de Estudiantes, y por último, el de Negocios.

Seguro de viaje a Islandia